Ricardo Leon De las Salas
Poeta fiel al portal
Tu fruto
prohibitivo
prohibido y provocativo
está a la altura misma
de mis deseos.
Y no quiero ser
esa piedra
que magulle sus encantos
ni el ave
que pique y luego se aleje
para nunca más volver.
Quiero oler
esa pulpa
de virginal fragancia
y regustarla
lentamente
paladearla
y comerla
y sembrarla
para siempre
en cada uno de mis poros
que tiempo ha
ya laten de amor
por usted
mi núbil mujer.
prohibitivo
prohibido y provocativo
está a la altura misma
de mis deseos.
Y no quiero ser
esa piedra
que magulle sus encantos
ni el ave
que pique y luego se aleje
para nunca más volver.
Quiero oler
esa pulpa
de virginal fragancia
y regustarla
lentamente
paladearla
y comerla
y sembrarla
para siempre
en cada uno de mis poros
que tiempo ha
ya laten de amor
por usted
mi núbil mujer.