coral paris
Poeta adicto al portal
OSCILA EL UNGIDO
El manantial sanó mis heridas can-grenadas;
Y clavaron-se en mí, sus ignorantes miradas,
sutiles en su pulir, palabras asesinas,
¡idea cumpliendo su manifiesto homenaje!
Enjambre vuelo cubrí, cabalgando esos ensueños,
sutil patrañas cegando, mis momentos tiernos,
estructuras, anclaje, luciendo esa ajada noche,
delatando sinsabores, aguerrida en mi derroche.
Cada cuanto un disparo, yo voy dando salida.
Me resisto a quedarme encerrada en tu guarida;
La misma mudez que me enseñó tu cobardía,
sentirse utilizando las mafias del poder suicida.
Resisto, amanezco estática, sutil en tu minuto,
como muerte oscilando, manteniéndome fuerte,
es el contrapunto de mi resquebrajado puente.
Soy libertad cercana, arcana en pasado enjuto.
©mara
El manantial sanó mis heridas can-grenadas;
Y clavaron-se en mí, sus ignorantes miradas,
sutiles en su pulir, palabras asesinas,
¡idea cumpliendo su manifiesto homenaje!
Enjambre vuelo cubrí, cabalgando esos ensueños,
sutil patrañas cegando, mis momentos tiernos,
estructuras, anclaje, luciendo esa ajada noche,
delatando sinsabores, aguerrida en mi derroche.
Cada cuanto un disparo, yo voy dando salida.
Me resisto a quedarme encerrada en tu guarida;
La misma mudez que me enseñó tu cobardía,
sentirse utilizando las mafias del poder suicida.
Resisto, amanezco estática, sutil en tu minuto,
como muerte oscilando, manteniéndome fuerte,
es el contrapunto de mi resquebrajado puente.
Soy libertad cercana, arcana en pasado enjuto.
©mara
Última edición: