Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
...
Me torno si me ves, tu hábil reflejo.
Que te sondea el alma sin que sepas.
Y sé, que de mí no hay que no sepas,
Porque viéndote a ti, veo mi reflejo.
Admito también, que cuando ríes
O mutas la alegría por el llanto,
En el tardo consuelo de tu llanto,
Infundes pena en mí, si no te ríes.
Y asimilo tu charla o tu silencio,
Cual sortílegos ambos, de tu ánimo
Que obran el mutismo de mi ánimo
O tornan elocuente, mi silencio.
Y anhelo por las tardes el encuentro
De tu semblante gentil, gratificado
Por mi presencia. Cual gratificado,
Mi intimista arrebato del encuentro.
Y acaudalo tu ternura como el oro,
Que me sacia profuso las carencias;
Que forjadas, mitigan tus carencias
Con apego que estimas como el oro.
Así, en la dispersión de nuestro lecho,
Guarida sin igual del sentimiento,
Dejamos travesear el sentimiento
Devoto y pasional, cual nuestro lecho.
Y de pensar, abrazados, en la muerte,
O que un íntimo algo se ha borrado,
Reescribimos: Amor, sobre borrado.
Un algo, que desluce olvido y muerte.
...
Y no por simple unión amor, amamos.
Ni por olvido o muerte, (de perdernos)
Sentiremos impotencia por perdernos;
Sino por cuanto fue, que nos amamos.
©Juan Oriental
Me torno si me ves, tu hábil reflejo.
Que te sondea el alma sin que sepas.
Y sé, que de mí no hay que no sepas,
Porque viéndote a ti, veo mi reflejo.
Admito también, que cuando ríes
O mutas la alegría por el llanto,
En el tardo consuelo de tu llanto,
Infundes pena en mí, si no te ríes.
Y asimilo tu charla o tu silencio,
Cual sortílegos ambos, de tu ánimo
Que obran el mutismo de mi ánimo
O tornan elocuente, mi silencio.
Y anhelo por las tardes el encuentro
De tu semblante gentil, gratificado
Por mi presencia. Cual gratificado,
Mi intimista arrebato del encuentro.
Y acaudalo tu ternura como el oro,
Que me sacia profuso las carencias;
Que forjadas, mitigan tus carencias
Con apego que estimas como el oro.
Así, en la dispersión de nuestro lecho,
Guarida sin igual del sentimiento,
Dejamos travesear el sentimiento
Devoto y pasional, cual nuestro lecho.
Y de pensar, abrazados, en la muerte,
O que un íntimo algo se ha borrado,
Reescribimos: Amor, sobre borrado.
Un algo, que desluce olvido y muerte.
...
Y no por simple unión amor, amamos.
Ni por olvido o muerte, (de perdernos)
Sentiremos impotencia por perdernos;
Sino por cuanto fue, que nos amamos.
©Juan Oriental