Noah
Poeta asiduo al portal
Intento cebras de colores
desvaneciendo raros cromatismos bipolares,
némesis infinita arañando polen
y pelos de sapos.
Amanece negro, de nuevo (muérete maldito)
sin sabanas de pececillos rampantes.
Te comería la espalda y me haría un traje con tus restos
(me digo meditabundo… ebrio quizá)
Si te partiera en dos el espíritu y yaciéramos los tres,
ya fríos (mala hora),
ya convexos (mal hoyo nos acogiera),
la acritud de los calostros te soliviantaría
(mala leche que mamaras)
Ahora no sorbes mis sesos, alubia famélica,
golosina quebrada.
Intento cuervos de colores,
solo brotan heces pajizas obcecadas con molerme la vida a palos
(fracasado)
Te ahorco entre mis pulgares, frágil (frágil)
Me repito el pepino afrutado y me violas (mala)
Salta conmigo (salta)
que en tres míseros días no tendrás piernas
(las habré engullido)
Sopa confitada de caracol,
caramelos en vinagre,
hígados derrotados (los tuyos),
espina dorsal a la flamenca (la mía)
Anochece carmesí y me sonrío reflejado en un charco de sangre
(mi sangre)
como si no tuviera tiempo de sorber tus ojos vahídos,
canto descalzo (pies de plomo),
bebe mi néctar (así revientes)
Intento camaleones opacos (al fin un triunfo)
Vestido de gala para la ocasión
me jacto y me enervo (marginal)
El pellejo me queda sutilmente grande.
Ya es tarde para un traje nuevo (qué leches, ni George Clooney)
Comienzo a rebanarme la vida con un estilete
(al horno quince minutos y listo,
las vísceras mejor poco hechas)
Sin especias. Sin sal. Sin alma (cuasi crudo)
Vomito mi ente en bandeja de plata.
La cena está servida (tibia)
¡Camarero!
desvaneciendo raros cromatismos bipolares,
némesis infinita arañando polen
y pelos de sapos.
Amanece negro, de nuevo (muérete maldito)
sin sabanas de pececillos rampantes.
Te comería la espalda y me haría un traje con tus restos
(me digo meditabundo… ebrio quizá)
Si te partiera en dos el espíritu y yaciéramos los tres,
ya fríos (mala hora),
ya convexos (mal hoyo nos acogiera),
la acritud de los calostros te soliviantaría
(mala leche que mamaras)
Ahora no sorbes mis sesos, alubia famélica,
golosina quebrada.
Intento cuervos de colores,
solo brotan heces pajizas obcecadas con molerme la vida a palos
(fracasado)
Te ahorco entre mis pulgares, frágil (frágil)
Me repito el pepino afrutado y me violas (mala)
Salta conmigo (salta)
que en tres míseros días no tendrás piernas
(las habré engullido)
Sopa confitada de caracol,
caramelos en vinagre,
hígados derrotados (los tuyos),
espina dorsal a la flamenca (la mía)
Anochece carmesí y me sonrío reflejado en un charco de sangre
(mi sangre)
como si no tuviera tiempo de sorber tus ojos vahídos,
canto descalzo (pies de plomo),
bebe mi néctar (así revientes)
Intento camaleones opacos (al fin un triunfo)
Vestido de gala para la ocasión
me jacto y me enervo (marginal)
El pellejo me queda sutilmente grande.
Ya es tarde para un traje nuevo (qué leches, ni George Clooney)
Comienzo a rebanarme la vida con un estilete
(al horno quince minutos y listo,
las vísceras mejor poco hechas)
Sin especias. Sin sal. Sin alma (cuasi crudo)
Vomito mi ente en bandeja de plata.
La cena está servida (tibia)
¡Camarero!
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