Un breve encuentro
Apareces justo ahí frente a mí
Cual celeste imagen, flama fantástica,
oliendo a almizcle, anís y lavanda;
mi vista apasionada ancla en tu escote.
Te abrazo airado clandestinamente,
robo un beso colérico a tu boca
resistiendo quieres y pides otro
Juntas tu pelvis excitada a mí.
Mis labios furiosos rozan tu cuello,
una oreja hace almíbar en mi boca
Arde tu estrecha cintura en mis manos
Se elevan así férvidos instintos
No hay límites en furibunda entrega;
sólo son tres horas y debes irte.
Ramiro Deladanza
::