rafael castro
Poeta recién llegado
POBRE Y MENDIGO
Un día, caminaba y caminaba
Sin rumbo fijo, sin dirección
Veía la gente ocupada, abstraida
Dedicándole al trabajo, su atención
Los mendigos recogían, latas y comida
En los desperdicios, en tambores
Los perros, le hacían compañía
Nadie los veía, cada quien en su labor
Eran dos mundos tan diferentes
En el mismo espacio concurrían
Unos comían, buenos banquetes
Otros, las sobras recogían
Yo, cual mendigo caminaba
Nadie me veía, era ignorado
La gran sociedad disfrutaba
Haciendo compras y comiendo
A la distancia los veía, atentos
Al sentir una sirena, se escondían
O a cualquier vigilante violento
De esos establecimientos
Era una lucha, por la supervivencia
Viejos, niños, jovenes y adolescentes
También había dementes, con fantasías
Las sobras bendecían, a su dios omnipotente
Un país rico.Muchas clases sociales
Unos resignados, defendian su miseria
Otros perdidos en la droga y lagunas mentales
Sobrevivían recogiendo metales, que vendían
Los ricos en esos carros lujosos
Con guarda espaldas motorizadas
El pobre apie, en bus o en metro
En el cerro, rezan por las almas
De los caídos a manos del hampa
En los barrios, el sollozo silente
Las madres, soportan la desgracia
De ser presa, del delincuente
RACASA.