Contemplo las ondas que el viento
a la quietud del agua ha impuesto.
Me siento en una roca a escribir un verso,
donde el agua resalta el desértico piso.
Escucho a las aves, me quedo en silencio
sin pensar en mis penas a la vida acaricio.
Veo a los insectos tan tranquilos andando
sin un corazón como el mío que con dolor voy cargando.
Disfruto el momento
en que se ha ido el tormento;
con el viento calando
pero a mi ser relajando.
El sol no me calienta,
pero la quietud apacienta.
La roca no es cómoda,
pero a mi calma le agrada.
Pasan segundos, le siguen minutos,
y no me muevo porque aquí nacen mil cuentos.
Me podría quedar aquí mudo,
olvidando al resto del mundo
Pero llega más gente
[FONT="]recordando a mi mente mi mala suerte.
a la quietud del agua ha impuesto.
Me siento en una roca a escribir un verso,
donde el agua resalta el desértico piso.
Escucho a las aves, me quedo en silencio
sin pensar en mis penas a la vida acaricio.
Veo a los insectos tan tranquilos andando
sin un corazón como el mío que con dolor voy cargando.
Disfruto el momento
en que se ha ido el tormento;
con el viento calando
pero a mi ser relajando.
El sol no me calienta,
pero la quietud apacienta.
La roca no es cómoda,
pero a mi calma le agrada.
Pasan segundos, le siguen minutos,
y no me muevo porque aquí nacen mil cuentos.
Me podría quedar aquí mudo,
olvidando al resto del mundo
Pero llega más gente
[FONT="]recordando a mi mente mi mala suerte.
Última edición por un moderador: