restaz
Poeta recién llegado
Y era débil aquella rosa en el jardín,
a menudo se le caían los petalos y le volvian a salir,
perdia más y más las fuerzas de vivír.
Uno que otro día, amanecía radiante y feliz,
el sol con sus rayos alimentaba su amor,
pero cuando éste no salió;
la lluvia la empapo,
paso esperando días y noches la luz del sol,
este jamás volvió, y la rosa se marchitó.
Se le fueron poco a poco cayendo los pétalos
y el viento se los llevó,
ahora la rosa está muerta;
al igual que su corazón.
a menudo se le caían los petalos y le volvian a salir,
perdia más y más las fuerzas de vivír.
Uno que otro día, amanecía radiante y feliz,
el sol con sus rayos alimentaba su amor,
pero cuando éste no salió;
la lluvia la empapo,
paso esperando días y noches la luz del sol,
este jamás volvió, y la rosa se marchitó.
Se le fueron poco a poco cayendo los pétalos
y el viento se los llevó,
ahora la rosa está muerta;
al igual que su corazón.
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