Existen los umbrales
, Al-Kareni,
esperanza, anillo de besos
ese rayito de luz, magia
nacida de miradas entregadas.
(luzyabsenta)
esperanza, anillo de besos
ese rayito de luz, magia
nacida de miradas entregadas.
(luzyabsenta)
CONTIGO EN AL-KARENI
(I)
Prenderse de un sueño
en medio de un espacio,
vela de alegría acentuada
por tildes de detalles.
Son instantes,
pespuntes de miradas
donde latían colores
entre luces respiradas
por anhelos rosáceos
y flujos de música
Humo, reposo.
Espacio casi soplado.
Baile de aromas delirantes.
(II)
Sensaciones,
anochecer sonoro, deliciosas
en el amuleto del místico destino
cuando las desnudeces se abren
en alas de poemas besados.
Ser,
gotas de seducción,
materia de un común trino
excelso desmayo de amor
que, en las horas trasnochadas,
se hizo vientre de cariño.
Y sentí
una fusión de brillos,
en armonía ondulada,
luces respirantes
para purificarse las sonrisas,
un que, como oración plena,
pintando las manos de hierbabuena
entre la metáfora de ese milagro
mientras el té humeaba.
¡Sabes!
Tienes tanto, más
esa especie de sutil calma
que atrae los encuentros
de horas de alivio
para pisar los umbrales
en sencillas presencias
de arcos de herradura.
Y vagar para encontrarlos
es hallarte, encontrarte,
encontrarnos.
* * * * * * *
(luzyabsenta)
(I)
Prenderse de un sueño
en medio de un espacio,
vela de alegría acentuada
por tildes de detalles.
Son instantes,
pespuntes de miradas
donde latían colores
entre luces respiradas
por anhelos rosáceos
y flujos de música
Humo, reposo.
Espacio casi soplado.
Baile de aromas delirantes.
(II)
Sensaciones,
anochecer sonoro, deliciosas
en el amuleto del místico destino
cuando las desnudeces se abren
en alas de poemas besados.
Ser,
gotas de seducción,
materia de un común trino
excelso desmayo de amor
que, en las horas trasnochadas,
se hizo vientre de cariño.
Y sentí
una fusión de brillos,
en armonía ondulada,
luces respirantes
para purificarse las sonrisas,
un que, como oración plena,
pintando las manos de hierbabuena
entre la metáfora de ese milagro
mientras el té humeaba.
¡Sabes!
Tienes tanto, más
esa especie de sutil calma
que atrae los encuentros
de horas de alivio
para pisar los umbrales
en sencillas presencias
de arcos de herradura.
Y vagar para encontrarlos
es hallarte, encontrarte,
encontrarnos.
* * * * * * *
(luzyabsenta)
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