Darkness.cl
Poeta que no puede vivir sin el portal
Camino sobre el asfalto marchito
la arena deshojada tropieza
con la desgastada suela de mi voz
y esta ciudad yerma disuelve en mis ojos
el llanto de sus ecos lejanos,
siluetas de calles danzarinas,
evaporadas en la sombra de mis alas
Y me hago a un lado,
para que el silencio se beba la memoria,
para que cobre la deuda con el fracaso
y se acobarde sin remedio la antorcha
El frío punzante quema el pecho de mi tarde
y me aconseja en su agonía elevarme al vacío,
refugiarme en el desvío que ha de liberarme
Adoctrino la saliva para volver a cantarle,
a quien meció mi boca entre el rocío
y la humedad de mi valle,
monumento de tu rostro,
que ya no está conmigo.
la arena deshojada tropieza
con la desgastada suela de mi voz
y esta ciudad yerma disuelve en mis ojos
el llanto de sus ecos lejanos,
siluetas de calles danzarinas,
evaporadas en la sombra de mis alas
Y me hago a un lado,
para que el silencio se beba la memoria,
para que cobre la deuda con el fracaso
y se acobarde sin remedio la antorcha
El frío punzante quema el pecho de mi tarde
y me aconseja en su agonía elevarme al vacío,
refugiarme en el desvío que ha de liberarme
Adoctrino la saliva para volver a cantarle,
a quien meció mi boca entre el rocío
y la humedad de mi valle,
monumento de tu rostro,
que ya no está conmigo.