Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
No es la brisa quien te roza los labios y acaricia tu piel,
son besos de aire que te envío en silencio, clandestinamente,
para espantar cualquier intento de olvido.
Besos de aire te envío, para abrazar tu cuerpo,
pero siempre olvido, dejarte saber que soy yo quien te besa,
aunque eso conlleve que ni recuerdes mi nombre,
aunque no reconozcas en la brisa, mi presencia.
son besos de aire que te envío en silencio, clandestinamente,
para espantar cualquier intento de olvido.
Besos de aire te envío, para abrazar tu cuerpo,
pero siempre olvido, dejarte saber que soy yo quien te besa,
aunque eso conlleve que ni recuerdes mi nombre,
aunque no reconozcas en la brisa, mi presencia.