marian
Poeta adicto al portal
Una noche paseando por la playa en algo me fijé...
eran unas pisadas que el mar no habia podido borrar,
mi corazón me decía que las siguiese,
mi razón de mi se burlaba, por mi tonta ilusión.
Pero era la ilusión la que me decía que esas huellas,
no eran de qualquiera, que el mar las respetaba,
que las estrellas las iluminaban, la sal las acompañaba,
y mi corazón me guiaba.
Con paciencia y poco a poco yo las seguía.
Esperando saber quien era su dueño...
Y derrepente con algo me topé...era un mensaje,
hecho con conchas, donde podía leerse:
Princesa de mis sueños, si encuentras estas pisadas,
no te rindas, sigue, encuentrame, a tu alcance yo estoy.
La Luna será tu compañera, te iluminará para junto a mi estar.
Y junto a éste una flecha y más pisadas.
Con más ilusión de la que tenía yo continué mi camino.
Aproximandome a mi destino. Y de nuevo en la arena habia otro mensaje:
Princesa de mis sueños, ya queda poco!!.
Seguí andando pero lo hacía con más rapidez,
los nervios de mi se apoderaban, y derrepente, a lo lejos divisé algo,
Oh, Dios mio!! Era un hombre, con rostro de ángel...
Me detuve, y él poco a poco se acercaba ante mi,
agarró mis manos, las besó, y fue poco a poco recorriendo mi piel.
Quién eres...yo le pregunté. Pero él me dijo que de un secreto se trataba.
Suavemente le abrazé , y al oido le supliqué, besando tiernamente su cuello
que me lo revelase...
Me miró fijamente a los ojos, y me dijo que de un ángel se trataba,
un ángel que todas las noches me perseguía, sabía de mis paseos,
pero también sabía una triste realidad...que nunca juntos podriamos estar.
Por eso, desde aquella noche, cuando ...
La Luna me alumbra en esas noches que el mar en calma se encuentra,
y mi corazón junto con la ilusión me guía, mi amado ángel ante mi desciende,
demostrandome el amor que por mi siente.
Oh ángel!! que triste destino fue el nuestro.
eran unas pisadas que el mar no habia podido borrar,
mi corazón me decía que las siguiese,
mi razón de mi se burlaba, por mi tonta ilusión.
Pero era la ilusión la que me decía que esas huellas,
no eran de qualquiera, que el mar las respetaba,
que las estrellas las iluminaban, la sal las acompañaba,
y mi corazón me guiaba.
Con paciencia y poco a poco yo las seguía.
Esperando saber quien era su dueño...
Y derrepente con algo me topé...era un mensaje,
hecho con conchas, donde podía leerse:
Princesa de mis sueños, si encuentras estas pisadas,
no te rindas, sigue, encuentrame, a tu alcance yo estoy.
La Luna será tu compañera, te iluminará para junto a mi estar.
Y junto a éste una flecha y más pisadas.
Con más ilusión de la que tenía yo continué mi camino.
Aproximandome a mi destino. Y de nuevo en la arena habia otro mensaje:
Princesa de mis sueños, ya queda poco!!.
Seguí andando pero lo hacía con más rapidez,
los nervios de mi se apoderaban, y derrepente, a lo lejos divisé algo,
Oh, Dios mio!! Era un hombre, con rostro de ángel...
Me detuve, y él poco a poco se acercaba ante mi,
agarró mis manos, las besó, y fue poco a poco recorriendo mi piel.
Quién eres...yo le pregunté. Pero él me dijo que de un secreto se trataba.
Suavemente le abrazé , y al oido le supliqué, besando tiernamente su cuello
que me lo revelase...
Me miró fijamente a los ojos, y me dijo que de un ángel se trataba,
un ángel que todas las noches me perseguía, sabía de mis paseos,
pero también sabía una triste realidad...que nunca juntos podriamos estar.
Por eso, desde aquella noche, cuando ...
La Luna me alumbra en esas noches que el mar en calma se encuentra,
y mi corazón junto con la ilusión me guía, mi amado ángel ante mi desciende,
demostrandome el amor que por mi siente.
Oh ángel!! que triste destino fue el nuestro.