darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
La noche comenzó a inventarse sola.
Sola camina por el derrotero infinito de mis penas.
La noche comenzó a bailar con la oscuridad,
pálidos fantasmas se entusiasman
porque ya tienen un espacio
para vacilar en las penumbras soñolientas.
La noche se preocupó por mí y me dijo:
_Acuéstate y descansa en el manto nocturno
de mis manos.
¡Noche, acaricias mi rostro macilento!
Mi agonía ve como mueren mis sentimientos taciturnos.
pálidos fantasmas se entusiasman
porque ya tienen un espacio
para vacilar en las penumbras soñolientas.
La noche se preocupó por mí y me dijo:
_Acuéstate y descansa en el manto nocturno
de mis manos.
¡Noche, acaricias mi rostro macilento!
Mi agonía ve como mueren mis sentimientos taciturnos.