
En estas maneras y tardes
nacen las últimas líneas
pues de tan ígneas
para ti son alardes.
Entiende, Aurora, mi musa eterna:
Camino un más amplio sendero
tras las huellas del primer cordero
que me pide exclusividad fraterna.
No te llegarán más misivas,
al menos no en el tenor que te gusta.
Si la perspectiva ahora te asusta
será por tus palabras esquivas.
Extrañaré el sabor de tu vientre
tanto más que tus ojasos y andar tierno...
pero esta vida en pausas es un infierno
que se lleva por fuera, arriba, abajo y entre.
Eres diosa... no se puede negar.
Sin embargo succionaste mi esperanza.
Descuadraste la medida y balanza
en un intento por detener mi navegar.
Adiós, mi musa, mi motivo y camino.
Me voy tras nuevas pinceladas,
en un país ajeno a las hadas
que forjan tu raíz, meta y destino.
©®Todos los derechos reservados bajo el nombre de Jorge de Córdoba, Barak ben Asís, Cesarfco.cd[FONT="]∴
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