Nikita Kunzita
Poeta que considera el portal su segunda casa
Soledad,
tú, que siempre me acompañas
fiel amiga, que conoces mis fantasmas
compañera, que conoces mis miedos
cómplice de mis sueños y añoranzas
enfrias mi corazon cuando se agita
y lo calientas cuando el frío lo debilita
eres mi escudo en mis guerras
mi refugio en las tormentas
eres la testigo de mis lágrimas
el portal que mis musas visitan
a tí, hago mis preguntas más difíciles
y de tí, obtengo las respuestas más sabias
no temo llevarte de la mano
y que conmigo largos días coexistas
temo más, de que un día te vayas
a darte en las noches la bienvenida
hoy, como siempre, te invito a mi casa.
tú, que siempre me acompañas
fiel amiga, que conoces mis fantasmas
compañera, que conoces mis miedos
cómplice de mis sueños y añoranzas
enfrias mi corazon cuando se agita
y lo calientas cuando el frío lo debilita
eres mi escudo en mis guerras
mi refugio en las tormentas
eres la testigo de mis lágrimas
el portal que mis musas visitan
a tí, hago mis preguntas más difíciles
y de tí, obtengo las respuestas más sabias
no temo llevarte de la mano
y que conmigo largos días coexistas
temo más, de que un día te vayas
a darte en las noches la bienvenida
hoy, como siempre, te invito a mi casa.
(Debido a que las musas me tienen abandonda, decidí buscar entre viejas notas y rescaté a este poema)