En un punto de mi Litoral…
Fresca y dulce lechuga costina,
me hablas en tonos armoniosos…
Un resumen en confianza de tu vida,
me introduces en tu paz maravillosa.
A lo lejos se sienten las gaviotas,
el mar inspirador, que a veces amenaza.
Esas olas gigantes dañinas, me preocupan…
Quiero que estés a salvo en un cerro.
Tu acogida, tus desvelos y las flores,
la llamada adorable del buen día…
Una sorpresa y mi sensible asombro.
Esta noche mi musa porteña, pequeña
tu risa y tus besitos desde lejos…
No me acostumbres a extrañarte.
Ramiro Deladanza
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