manuel toloza
Poeta recién llegado
A espaldas la recreación principal era en raíces y flores fruto de la melancolía, sólo los brazos como enredaderas tomaron el aire para subir en ti, entumecidos y presurosos, pequeños, poblando tu belleza, calmaron frondosos tu mirada,
toda tu calle azul, presuntuosa, bella, sufriendo callada entre tus piernas, me arropó sensible, iracunda , sombra femenina, terrible.
Tu océano, inundó voluminoso en deseo, y las aves nocturnas merodearon en sueño,
Las puertas y escaleras en tu carne, bebiendo ideas infinitas, proyectaron sombras erguidas entre mi pelo, tu mano santa escuchó las oraciones en mi boca, y mi oído sepultó semillas en tu vientre, oscuro en la verdad, y, solo el sonido imperturbable de tu cuerpo vive en el mío.
toda tu calle azul, presuntuosa, bella, sufriendo callada entre tus piernas, me arropó sensible, iracunda , sombra femenina, terrible.
Tu océano, inundó voluminoso en deseo, y las aves nocturnas merodearon en sueño,
Las puertas y escaleras en tu carne, bebiendo ideas infinitas, proyectaron sombras erguidas entre mi pelo, tu mano santa escuchó las oraciones en mi boca, y mi oído sepultó semillas en tu vientre, oscuro en la verdad, y, solo el sonido imperturbable de tu cuerpo vive en el mío.