Silencio
Poeta recién llegado
Eternamente predispuesta a permanecer eternamente etérea.
Te miro crecer como quién observa una muestra de afecto indecente o un pecaminoso deseo confuso.
Eternamente predispuesta a marchitarte...
Pareces navegar contracorriente; altiva y soberbia, anegada en un mar de carácter, insubordinación y premisas básicas.
Llevas un astro de fuego impreso en la mirada, una impaciente necesidad de no necesitar nada más que tus manos.
Pareces independiente, apartada del mundo, satisfecha y orgullosa.
A veces incluso siento náuseas al mirarte, con ese delirio oculto, esa predisposición a permutar, a volverte insoluble al tiempo, a no dejar que nadie olvide un sólo milímetro de ti.
Pareces cansada.
Eres un pedazo de sombra, un rincón apartado e inalcanzable de ti misma, esquivando, siempre esquivando, siempre prescindiendo de todo, de todos.
Vas dejando que las cosas cambien a tu alrededor sin alterarte, sin apenas inmutarte.
Nunca un paso atrás, nunca un grito de socorro, nada de llantos públicos, nada de muestras de debilidad.
Apariencia...eres pura y cruel apariencia y desdeñas todo cuanto encuentras en tu camino, inventando excusas, exiliando espacio y tiempo.
Muerta...eternamente predispuesta a morir, lentamente, sufriendo, ahogada, sofocada, degollada...
Te miro y deseo no verme en ti.
Te miro y me veo a mi.
Te miro...soy yo.
Te miro crecer como quién observa una muestra de afecto indecente o un pecaminoso deseo confuso.
Eternamente predispuesta a marchitarte...
Pareces navegar contracorriente; altiva y soberbia, anegada en un mar de carácter, insubordinación y premisas básicas.
Llevas un astro de fuego impreso en la mirada, una impaciente necesidad de no necesitar nada más que tus manos.
Pareces independiente, apartada del mundo, satisfecha y orgullosa.
A veces incluso siento náuseas al mirarte, con ese delirio oculto, esa predisposición a permutar, a volverte insoluble al tiempo, a no dejar que nadie olvide un sólo milímetro de ti.
Pareces cansada.
Eres un pedazo de sombra, un rincón apartado e inalcanzable de ti misma, esquivando, siempre esquivando, siempre prescindiendo de todo, de todos.
Vas dejando que las cosas cambien a tu alrededor sin alterarte, sin apenas inmutarte.
Nunca un paso atrás, nunca un grito de socorro, nada de llantos públicos, nada de muestras de debilidad.
Apariencia...eres pura y cruel apariencia y desdeñas todo cuanto encuentras en tu camino, inventando excusas, exiliando espacio y tiempo.
Muerta...eternamente predispuesta a morir, lentamente, sufriendo, ahogada, sofocada, degollada...
Te miro y deseo no verme en ti.
Te miro y me veo a mi.
Te miro...soy yo.