ludmila
Poeta veterano en el portal
Cuando cierro los ojos
se calcina el tiempo…
Voy codeando los recuerdos
bajo el tibio flujo de tus mantos.
Los arroyos de tus tierras,
los andamios de tus dientes.
Enloquecidas cascadas serpentean
Calidoscópicas muertes…
Tibieza de la siesta
se resiente en el ámbito cercano de la herida.
Sauces que lloran en el vado
Viendo pasar las tardes bajo el molle.
Estoy sentada allí con el mentón en la rodilla de mi infancia
mburucuyá y moras testigos del momento…
Cuando cierro los ojos
amanece la alucinación de mi cansancio
y siento los párpados ceñirse para adentro…
Brújulas internas acosan al destino
des ser constatación de tanta sangre.
Iluminación de olvidos que reposan
inscribiendo la historia en cada beso
de tantos corazones consternados.
Temblándome en la carne congelada
que pide ser un niño en el genoma
de la arbitrariedad que se empecina…
Recuerdos que se animan en la esquina
a la revolución y a las tristezas…
se calcina el tiempo…
Voy codeando los recuerdos
bajo el tibio flujo de tus mantos.
Los arroyos de tus tierras,
los andamios de tus dientes.
Enloquecidas cascadas serpentean
Calidoscópicas muertes…
Tibieza de la siesta
se resiente en el ámbito cercano de la herida.
Sauces que lloran en el vado
Viendo pasar las tardes bajo el molle.
Estoy sentada allí con el mentón en la rodilla de mi infancia
mburucuyá y moras testigos del momento…
Cuando cierro los ojos
amanece la alucinación de mi cansancio
y siento los párpados ceñirse para adentro…
Brújulas internas acosan al destino
des ser constatación de tanta sangre.
Iluminación de olvidos que reposan
inscribiendo la historia en cada beso
de tantos corazones consternados.
Temblándome en la carne congelada
que pide ser un niño en el genoma
de la arbitrariedad que se empecina…
Recuerdos que se animan en la esquina
a la revolución y a las tristezas…
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