Atraídos
Quieres y sientes miedo a mi contacto,
deseo aplacado ígneo tan mío
Rodear con mis manos tu cintura,
besándote impetuoso y vehemente.
Te fugas sin acelerar tus pasos
Vas y vuelves provocativamente,
a sabiendas de ese cercano encuentro,
dejas escapar tu propia impudicia.
Y ahí me tienes en la cuerda floja
En fogón la sopa que otro consume,
saciáis fantasías con él, soñándome.
Símil recoges visión y pasión
te quiero desnuda, ardiente en mis brazos;
embriagado te nombro, te hago mía.
Ramiro Deladanza