Hector Alberto Villarruel
Poeta que considera el portal su segunda casa
MIS PADRES ESTÁN VIEJOS
Si algo puede dolerme en esta tarde
de fracasos que arrastro desde lejos,
es notar que mis padres ya está viejos
y que en sus ojos, al mirarme, arde
su esperanza final.Soy un cobarde
ya que me presto a esa ilusión de espejos
y al simular, desnudan mis reflejos
los aires desolados de un alarde.
Sé bien de su impiedad al transferir
el sueño alado que negó la vida,
sé bien de esa condena de insistir.
Mas la proximidad de la partida,
el destino implacable de morir,
desconsuelan de abismos a mi herida.
Hector Alberto Villarruel.
Si algo puede dolerme en esta tarde
de fracasos que arrastro desde lejos,
es notar que mis padres ya está viejos
y que en sus ojos, al mirarme, arde
su esperanza final.Soy un cobarde
ya que me presto a esa ilusión de espejos
y al simular, desnudan mis reflejos
los aires desolados de un alarde.
Sé bien de su impiedad al transferir
el sueño alado que negó la vida,
sé bien de esa condena de insistir.
Mas la proximidad de la partida,
el destino implacable de morir,
desconsuelan de abismos a mi herida.
Hector Alberto Villarruel.
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