Hector Alberto Villarruel
Poeta que considera el portal su segunda casa
DOLOR
Sobrelleva el dolor. En sus hogueras
se templan los espíritus valientes.
En la vida hay crueldades traicioneras
que es preciso sufrir calladamente.
No te inquiete la burda medianía
que esgrimen los enfermos del rencor.
Frente al loco ladrar de la jauría,
hay que alzar la bandera del Amor.
La emoción es un mágico tesoro
que se debe gastar con equidad;
los eternos roedores del decoro
no merecen más mal que la piedad.
Álzate contra todas las bajezas
pero nunca te asalte el odio insano;
los que cargan innobles impurezas
no pueden distraer el bien humano.
Piensa sólo en la paz de tu conciencia,
no te inquiete la ajena apreciación.
El dolor es acopio de experiencia
y con él se agiganta el corazón.
Hector Alberto Villarrruel.
Sobrelleva el dolor. En sus hogueras
se templan los espíritus valientes.
En la vida hay crueldades traicioneras
que es preciso sufrir calladamente.
No te inquiete la burda medianía
que esgrimen los enfermos del rencor.
Frente al loco ladrar de la jauría,
hay que alzar la bandera del Amor.
La emoción es un mágico tesoro
que se debe gastar con equidad;
los eternos roedores del decoro
no merecen más mal que la piedad.
Álzate contra todas las bajezas
pero nunca te asalte el odio insano;
los que cargan innobles impurezas
no pueden distraer el bien humano.
Piensa sólo en la paz de tu conciencia,
no te inquiete la ajena apreciación.
El dolor es acopio de experiencia
y con él se agiganta el corazón.
Hector Alberto Villarrruel.
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