Hector Alberto Villarruel
Poeta que considera el portal su segunda casa
LA MUERTE , paso a paso.
Ya sé que al fin la muerte, paso a paso
poblaba los transcursos del verano,
un amor fatigado y el vació,
el esplendor, la luz y la tristeza.
No es siempre el mismo río, pero es río
el murmullo de plata que desciende
y aquél delirio que incendió tus ojos
supo al fin, aún cuando latía.
Mas los ciclos piadosos en mi frente
pulsan con alas mansas al recuerdo,
salvan porfías tenues en las playas:
El contorno benigno de la pena,
las sonrisas sombreadas de memoria,
el eco de la luz, que se repite.
Hector Alberto Villarruel.
Ya sé que al fin la muerte, paso a paso
poblaba los transcursos del verano,
un amor fatigado y el vació,
el esplendor, la luz y la tristeza.
No es siempre el mismo río, pero es río
el murmullo de plata que desciende
y aquél delirio que incendió tus ojos
supo al fin, aún cuando latía.
Mas los ciclos piadosos en mi frente
pulsan con alas mansas al recuerdo,
salvan porfías tenues en las playas:
El contorno benigno de la pena,
las sonrisas sombreadas de memoria,
el eco de la luz, que se repite.
Hector Alberto Villarruel.