davidul
Poeta asiduo al portal
Cuando deliciosamente pestañeas,
amanece, con la luz me aturdes
me seduce y me tambaleas
me arrastro por tu oleaje,
me pierdo en tu marea
te escapas,
como escapa,
el humo de la chimenea.
Cuando dulcemente hablas
me hipnotizas,me embrujas,
con tus azucaradas palabras,
quiero volverlas a escuchar,
laberinto, condena macabra,
cada vez que escuchaba,
¡te quiero!
en tus palabras.
Cuando no miras, no estas,
recuerdo sutil tu belleza,
surge el cruel angustia
al ser poseer la certeza,
que, no me pestañeas,
no vuelves la cabeza
a reencontrarte con mis labios
que, tanto te besan,
y tú,
ya no besas.
amanece, con la luz me aturdes
me seduce y me tambaleas
me arrastro por tu oleaje,
me pierdo en tu marea
te escapas,
como escapa,
el humo de la chimenea.
Cuando dulcemente hablas
me hipnotizas,me embrujas,
con tus azucaradas palabras,
quiero volverlas a escuchar,
laberinto, condena macabra,
cada vez que escuchaba,
¡te quiero!
en tus palabras.
Cuando no miras, no estas,
recuerdo sutil tu belleza,
surge el cruel angustia
al ser poseer la certeza,
que, no me pestañeas,
no vuelves la cabeza
a reencontrarte con mis labios
que, tanto te besan,
y tú,
ya no besas.