Alberto Amaris
Poeta que considera el portal su segunda casa
Emergió de lo profundo del abismo
Aquella que había sepultado
Tanto fue el tiempo al fracaso
Nuevamente ha resucitado
Vigila sigilosa mi paso
En espera, como banquete de santo
Quebrada mi agonía entre llanto
Sortilegios decrépitos de espanto
Llano alto en ti canto
Angustias con melodía de pasmo
Elevo al cielo el quebranto
Que provoca su presencia, su mano
Quien o que te ha resucitado
Figura de negro, fuego helado
Acá no sos bienvenido
Vete de nuevo a tu lado
Mujer de negro velo
Hombre tal vez a caballo
Ni sombra, ni cuerpo callado
Lucha en mi has encontrado
Furioso revienta el riachuelo
Tu presencia no ha evocado
Ruge sangrienta la tierra
Nuevamente te ha enterrado
Aquella que había sepultado
Tanto fue el tiempo al fracaso
Nuevamente ha resucitado
Vigila sigilosa mi paso
En espera, como banquete de santo
Quebrada mi agonía entre llanto
Sortilegios decrépitos de espanto
Llano alto en ti canto
Angustias con melodía de pasmo
Elevo al cielo el quebranto
Que provoca su presencia, su mano
Quien o que te ha resucitado
Figura de negro, fuego helado
Acá no sos bienvenido
Vete de nuevo a tu lado
Mujer de negro velo
Hombre tal vez a caballo
Ni sombra, ni cuerpo callado
Lucha en mi has encontrado
Furioso revienta el riachuelo
Tu presencia no ha evocado
Ruge sangrienta la tierra
Nuevamente te ha enterrado