Mary C. López
Una mujer de líneas y procesos.
ME MIRAS
Me miras…
pareciera que el universo mismo
abriera sus brazos
y me abrazara dulce y cálidamente;
me miras…
y siento la luz concentrada
en un beso
el que tus ojos en mi depositan;
me miras…
con esas pupilas
que guardan el más grande secreto
“el amor”;
y sonrío,
y mariposas suaves
en mi interior se regocijan,
todo cobra vida,
si tú me miras así.
En ese mirar
dulce,
tierno,
amoroso,
intenso,
cálido
ya nada me falta,
todo es posible,
me alcanza
tu amor
destilado en pupilas
y soy otra contigo,
noche envuelta
de tus emotividades,
la fragilidad
deja de serlo
al ser contigo toda,
vestida de tu amor;
me miras…
y me vuelvo tuya,
locamente,
dulcemente,
intensamente,
apasionadamente,
irreverentemente,
toda tuya,
sin razón válida de no serlo
porque me miras,
y en tus pupilas
me encuentro
más amada que nunca.
Mary C. López
Me miras…
pareciera que el universo mismo
abriera sus brazos
y me abrazara dulce y cálidamente;
me miras…
y siento la luz concentrada
en un beso
el que tus ojos en mi depositan;
me miras…
con esas pupilas
que guardan el más grande secreto
“el amor”;
y sonrío,
y mariposas suaves
en mi interior se regocijan,
todo cobra vida,
si tú me miras así.
En ese mirar
dulce,
tierno,
amoroso,
intenso,
cálido
ya nada me falta,
todo es posible,
me alcanza
tu amor
destilado en pupilas
y soy otra contigo,
noche envuelta
de tus emotividades,
la fragilidad
deja de serlo
al ser contigo toda,
vestida de tu amor;
me miras…
y me vuelvo tuya,
locamente,
dulcemente,
intensamente,
apasionadamente,
irreverentemente,
toda tuya,
sin razón válida de no serlo
porque me miras,
y en tus pupilas
me encuentro
más amada que nunca.
Mary C. López
18.04.2011/12:04/Méx
*Pensando en ti.
De una ala no, de las dos. ¡Eso me gusta, Amor!