fausti-Óscar López Sáez
Poeta adicto al portal
Un piano al amanecer, un silencio sin responder,
una mirada perdida sin nada que explicar,
el antagonismo de la falsedad.
Ciega de amor está la llama que se apagó,
solo tus ojos lloraron el ocaso, la luna nos acurruco con un abrazo,
me gustaría salir y luchar, me gustaría vencer a mi libertad.
Nos vemos buscando sintonía, nunca serás feliz como lo fuiste,
mira el cielo y llénalo de amor, busca la llama apagada con tu calor,
busca en mis ojos callados el amor, mi boca desierta busca tus labios,
hasta siempre mi vida, hasta siempre mi amor.
Tendrás el sabor de mis besos con sabor a vida,
llorarán los sueños y se convertirán en piedra,
mueren los sueños escondidos en la miseria.
Me gustaría ser una de tus sonrisas, vivir entre tus labios,
morir envuelto en una mirada, tus ojos en silencio,
solo se escuchará el sonido de tu piel contra mi corazón,
es el deseo que manda impulsos de amor a mi alma.
Dudan las noches de la oscuridad,
oculta su rostro tras una montaña de humildad,
lascivos tus ojos al ver mi piel desnuda,
acabo de matar el deseo, de olvidarte para siempre ya…
una mirada perdida sin nada que explicar,
el antagonismo de la falsedad.
Ciega de amor está la llama que se apagó,
solo tus ojos lloraron el ocaso, la luna nos acurruco con un abrazo,
me gustaría salir y luchar, me gustaría vencer a mi libertad.
Nos vemos buscando sintonía, nunca serás feliz como lo fuiste,
mira el cielo y llénalo de amor, busca la llama apagada con tu calor,
busca en mis ojos callados el amor, mi boca desierta busca tus labios,
hasta siempre mi vida, hasta siempre mi amor.
Tendrás el sabor de mis besos con sabor a vida,
llorarán los sueños y se convertirán en piedra,
mueren los sueños escondidos en la miseria.
Me gustaría ser una de tus sonrisas, vivir entre tus labios,
morir envuelto en una mirada, tus ojos en silencio,
solo se escuchará el sonido de tu piel contra mi corazón,
es el deseo que manda impulsos de amor a mi alma.
Dudan las noches de la oscuridad,
oculta su rostro tras una montaña de humildad,
lascivos tus ojos al ver mi piel desnuda,
acabo de matar el deseo, de olvidarte para siempre ya…