Angel Felibre
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se levantó de entre los cartones que le servían de manta en aquel banco en medio del parque. Se acercó a la fuente y se lavó la cara y las manos. Metió éstas en los bolsillos, rebuscó y sacó una moneda que había conseguido el día anterior mendigando.Se acercó al super de la esquina y compró un estuche de vino. Amaneció el siguiente día entre vómitos y creyendo que moría.