ARIEL TORRE Y MOLINO
Poeta que no puede vivir sin el portal
Yo quiero ser como alguien.Estoy seguro que este que creen que soy esta vestido con un traje cosido al cuerpo.Una vez me toque la espalda y sentí un cierre que bajaba por mi columna, quise tirarlo y desvestirme de mi, "este no soy yo", me repetía estirando el brazo hacia mi espalda, "no soy como me ven", tratando de alcanzar el cierre y salir de este que todos ven que soy.La realidad me mostró de nuevo cepillandome los dientes frente al espejo, ahí estaba, no había caso, seria un trasero mas sentado en una oficina.
Me faltaban meses para titularme de programación y análisis de sistema, como mi padre y mi madre, los dos "computines", empleados del mes, los mas organizados y "cerebritos" del mundo.No así mis abuelos (Q.E.P.D), ellos me entenderían si estuvieran vivos.
Aun recuerdo la ultima función, cuando murieron en pleno show.Ellos eran equilibristas, venían de familias circenses, rusos y checos, turistas del mundo, aventureros, arriesgados, amantes el uno del otro, todo lo contrario a mis padres.Nunca entenderé donde fue que mis padres perdieron toda esa tradición, como es que mi madre no siguió los pasos de mi abuela equilibrando sillas y mesas en la cuerda floja. O como es que mi padre no siguió con las pruebas temerarias de mi abuelo, esas donde se colgaba de pies en alturas impensables, encadenado al estilo houdini.Nunca sabre donde extraviaron la emoción de la vida y se dedicaron a este trabajo de maquinas, teniendo a tan grandes proseres en la familia.
...
Yo tenia 5 años y recuerdo nítidamente la caída,
la ultima función de: "Harry & Greta": "La temeraria pareja del cielo"
Ese día implementarían una cuerda especial, la mas delgada, y se equilibrarían al triple de altura.Mis abuelos de forma aun mas extrema quitaron ellos mismos la red de seguridad, ya que nadie quiso hacerlo por lo arriesgado, nadie quería estar involucrado en eso, si en el peor de los casos fallaba el numero.Junto con mis padres mirábamos todo desde la galería, ellos calculándolo todo, nunca les gusto este ambiente, ellos miraban solo porque yo quería ir, ellos no se emocionaban ni con la prueba mas intensa y peligrosa, ellos solo numeraban todo, analizando, midiendo, como números esperando una suma.
El espectáculo fue anunciado, dos grandes focos apuntaron a las alturas mostrando a mis abuelos de ya 53 y 55 años, tan ágiles y voladores como águilas, con el temple de un cóndor y la velocidad de un colibrí.Con sus trajes brillantes y ajustados,cada uno en un extremo de la cuerda, en las alturas, debían al llegar al medio darse un beso y entregarse una flor.Lo peligroso era al cruzarse de un lado a otro, esa era la dificultad máxima, como lo dijo el anunciador: "El cruce de la flor en las alturas de la muerte".
Un error fatal, una improvisación arriesgada de mi abuelo, una que no previo mi abuela, un salto acrobático para impresionar, un paso en el aire, el asombro de la gente, y un ultimo abrazo de ellos dos, en el aire, cayendo juntos al suelo que les daría el ultimo aplauso.A los segundos después cayo la flor para apagar todas las luces.
...
Mi abuelo me había dicho que yo era libra por algo."Nada en esta gran cuerda floja que llaman tierra se equilibra por si solo"-eso fue lo que marco mi vida, esa frase de mi abuelo, mientras lo veía como con mi abuela desafiaban las alturas.Papa empleado del mes trabajaba, también mama empleada del mes trabajaba, los dos "trabajolicos" y "trabafilicos", sin tiempo para mi ni para nadie mas que sus comandos y sistemas operativos.Yo estaba de huérfano en el circo, en las funciones, en la casa de mis abuelos que era mas bien una convención permanente de gente que hacia lo que le dijeron que no debía hacer. Allí me crié yo. Como entonces no tener estos pensamientos de liberación, estos sueños, estas ganas de superar las mas grandes hazañas de trapecistas.Como no querer ser como Philippe Petit, porque no decirle a todo el mundo que soy un "Funambulista".
Me faltaban meses para titularme de programación y análisis de sistema, como mi padre y mi madre, los dos "computines", empleados del mes, los mas organizados y "cerebritos" del mundo.No así mis abuelos (Q.E.P.D), ellos me entenderían si estuvieran vivos.
Aun recuerdo la ultima función, cuando murieron en pleno show.Ellos eran equilibristas, venían de familias circenses, rusos y checos, turistas del mundo, aventureros, arriesgados, amantes el uno del otro, todo lo contrario a mis padres.Nunca entenderé donde fue que mis padres perdieron toda esa tradición, como es que mi madre no siguió los pasos de mi abuela equilibrando sillas y mesas en la cuerda floja. O como es que mi padre no siguió con las pruebas temerarias de mi abuelo, esas donde se colgaba de pies en alturas impensables, encadenado al estilo houdini.Nunca sabre donde extraviaron la emoción de la vida y se dedicaron a este trabajo de maquinas, teniendo a tan grandes proseres en la familia.
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Yo tenia 5 años y recuerdo nítidamente la caída,
la ultima función de: "Harry & Greta": "La temeraria pareja del cielo"
Ese día implementarían una cuerda especial, la mas delgada, y se equilibrarían al triple de altura.Mis abuelos de forma aun mas extrema quitaron ellos mismos la red de seguridad, ya que nadie quiso hacerlo por lo arriesgado, nadie quería estar involucrado en eso, si en el peor de los casos fallaba el numero.Junto con mis padres mirábamos todo desde la galería, ellos calculándolo todo, nunca les gusto este ambiente, ellos miraban solo porque yo quería ir, ellos no se emocionaban ni con la prueba mas intensa y peligrosa, ellos solo numeraban todo, analizando, midiendo, como números esperando una suma.
El espectáculo fue anunciado, dos grandes focos apuntaron a las alturas mostrando a mis abuelos de ya 53 y 55 años, tan ágiles y voladores como águilas, con el temple de un cóndor y la velocidad de un colibrí.Con sus trajes brillantes y ajustados,cada uno en un extremo de la cuerda, en las alturas, debían al llegar al medio darse un beso y entregarse una flor.Lo peligroso era al cruzarse de un lado a otro, esa era la dificultad máxima, como lo dijo el anunciador: "El cruce de la flor en las alturas de la muerte".
Un error fatal, una improvisación arriesgada de mi abuelo, una que no previo mi abuela, un salto acrobático para impresionar, un paso en el aire, el asombro de la gente, y un ultimo abrazo de ellos dos, en el aire, cayendo juntos al suelo que les daría el ultimo aplauso.A los segundos después cayo la flor para apagar todas las luces.
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Mi abuelo me había dicho que yo era libra por algo."Nada en esta gran cuerda floja que llaman tierra se equilibra por si solo"-eso fue lo que marco mi vida, esa frase de mi abuelo, mientras lo veía como con mi abuela desafiaban las alturas.Papa empleado del mes trabajaba, también mama empleada del mes trabajaba, los dos "trabajolicos" y "trabafilicos", sin tiempo para mi ni para nadie mas que sus comandos y sistemas operativos.Yo estaba de huérfano en el circo, en las funciones, en la casa de mis abuelos que era mas bien una convención permanente de gente que hacia lo que le dijeron que no debía hacer. Allí me crié yo. Como entonces no tener estos pensamientos de liberación, estos sueños, estas ganas de superar las mas grandes hazañas de trapecistas.Como no querer ser como Philippe Petit, porque no decirle a todo el mundo que soy un "Funambulista".
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