Âme Noire
Poeta recién llegado
Hoy me volví a levantar.
Me levanto cada día.
Levanto, que no despierto.
Rutina, que es ensueño.
Frente a la ventana vacía,
Marco de un mundo que observo y no vivo.
Hoy caminaré de nuevo,
Sortearé adoquines rotos
Del pavimento ajado de mi vida.
Tropezaré, seguro,
Y caeré de nuevo, tonta, perdida.
Pero hoy continuaré, andaré erguida.
Seguiré habitando la comedia de mis días.
Seré fuerte, fuerte cual estatua bruñida.
Acero por fuera, vidrio por dentro.
Y caeré, se que fallaré de nuevo.
Pero no sangraré esta vez, el acero no sangra,
Aunque astillas de vidrio perforen mis huesos.
Hoy me levanté otra vez.
Como ayer, como mañana.
Levanto que no despierto.
Rutina, que es ensueño
De ilusiones quebradas, de promesas vacías.
Rutina, es la vida, es la cruz que llevo.
Sincèrement,
Âme Noire
Me levanto cada día.
Levanto, que no despierto.
Rutina, que es ensueño.
Frente a la ventana vacía,
Marco de un mundo que observo y no vivo.
Hoy caminaré de nuevo,
Sortearé adoquines rotos
Del pavimento ajado de mi vida.
Tropezaré, seguro,
Y caeré de nuevo, tonta, perdida.
Pero hoy continuaré, andaré erguida.
Seguiré habitando la comedia de mis días.
Seré fuerte, fuerte cual estatua bruñida.
Acero por fuera, vidrio por dentro.
Y caeré, se que fallaré de nuevo.
Pero no sangraré esta vez, el acero no sangra,
Aunque astillas de vidrio perforen mis huesos.
Hoy me levanté otra vez.
Como ayer, como mañana.
Levanto que no despierto.
Rutina, que es ensueño
De ilusiones quebradas, de promesas vacías.
Rutina, es la vida, es la cruz que llevo.
Sincèrement,
Âme Noire