Jose Dominguez
Poeta asiduo al portal
Con caderas oscilantes
y un garbo anís,
venías hacia mí
con pies descalzos;
dulzura sonriente,
perlino encanto.
En tu pecho,
la cabida de mis brazos;
en tu nacarado envés,
la memoria que hoy es llanto;
plañidera de ausencia,
caderas y pies descalzos.
Hace tiempo te has marchado,
con tu bálsamo letal y dulce encanto.
En las letras que te invocan,
el consuelo me ha encontrado.
Mas mis jazmines; mis gloriosos jazmines
marchitos se han quedado.
JDz.
y un garbo anís,
venías hacia mí
con pies descalzos;
dulzura sonriente,
perlino encanto.
En tu pecho,
la cabida de mis brazos;
en tu nacarado envés,
la memoria que hoy es llanto;
plañidera de ausencia,
caderas y pies descalzos.
Hace tiempo te has marchado,
con tu bálsamo letal y dulce encanto.
En las letras que te invocan,
el consuelo me ha encontrado.
Mas mis jazmines; mis gloriosos jazmines
marchitos se han quedado.
JDz.
Última edición: