Bender Carvajal
Poeta recién llegado
Si no tuviera tanta sombra
masturbando estas ganas
escuálidas de vivir,
y estuviera capacitado
para el crecimiento,
entonces quizás no te diera
astillas en vez del hijo prometido,
ni tú moderadamente
culparías a esta pluma
venenosa ni a su fecundidad de harapos.
Porque todo tiembla bajo la ausencia,
y a la piel no se le despoja
de su grabado de uñas.
La noche está en celo
en busca de madrugadas
vírgenes, huele vientres deshabitados,
copula con las asperezas del olvido,
y llena vasijas con muestras
de lo que fuera
el nidal de huevos infectados
por otoños imprecisos.
Tienes que entender
que lo que yo te he dado
no se declara castigo,
no muere ni sobrevive,
sólo tiene la ventaja
de no quedarse quieto
mientras me huyas.
masturbando estas ganas
escuálidas de vivir,
y estuviera capacitado
para el crecimiento,
entonces quizás no te diera
astillas en vez del hijo prometido,
ni tú moderadamente
culparías a esta pluma
venenosa ni a su fecundidad de harapos.
Porque todo tiembla bajo la ausencia,
y a la piel no se le despoja
de su grabado de uñas.
La noche está en celo
en busca de madrugadas
vírgenes, huele vientres deshabitados,
copula con las asperezas del olvido,
y llena vasijas con muestras
de lo que fuera
el nidal de huevos infectados
por otoños imprecisos.
Tienes que entender
que lo que yo te he dado
no se declara castigo,
no muere ni sobrevive,
sólo tiene la ventaja
de no quedarse quieto
mientras me huyas.
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