¿Y tu promesa?
Las flores fueron algas y cerezos,
durante tu corto e intenso viaje…
Abruptos esos cantos interrumpidos,
sin ningún lamento tu decisión.
¡Bien! hace sumar cuenta desconocida,
sabía de tu imagen por intuición.
Promesas evadidas será mejor...
Antes que llegue tu verano de flor.
Tendré en testigo la divinidad,
que elevó tus poros de piedra piel;
tu abismo gris en sistema absoluto,
la bondad que no compartes, tu joya.
Propia delicia destrucción y desdicha;
ambición en frase de amor despreciado.
Ramiro Deladanza
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