Thalo Henriquez
Poeta recién llegado
Eres bella
Bella, como el estero que desciende de las montañas azules
Bella, como esas piedras bañadas de cristales
Bella, como el agua cuando juega a ser libre
Cuando corre y sonríe
Cuando habla el idioma de la paz
Eres bella
Bella, como el ruido de una cascada
Como la espuma blanca que brota de los manantiales
Eres bella
Bella como la tarde
Hasta la flor más hermosa se torna a admirarte
Eres bella
Resina que mi fuego ardes
Por qué no te quedas
En este corazón
Que a veces siento que no late
Que a veces quiero y a nada sabe
Y a veces
En el olvido muero
Y comienzo a desesperarme
Eres bella
¡No!... ¡no me mires!
Que ese rubor
A relámpago me sigue
Va conmigo y vuelve
Y en arrogancia me dice
Cuando tengo que estar alegre
Cuando tengo que estar triste
Eres bella
Tan bella
Tú sola presencia
Aclara hasta al mismo día
Sol de mi vida
Gracias a ti
El amor existe
Bella, como el estero que desciende de las montañas azules
Bella, como esas piedras bañadas de cristales
Bella, como el agua cuando juega a ser libre
Cuando corre y sonríe
Cuando habla el idioma de la paz
Eres bella
Bella, como el ruido de una cascada
Como la espuma blanca que brota de los manantiales
Eres bella
Bella como la tarde
Hasta la flor más hermosa se torna a admirarte
Eres bella
Resina que mi fuego ardes
Por qué no te quedas
En este corazón
Que a veces siento que no late
Que a veces quiero y a nada sabe
Y a veces
En el olvido muero
Y comienzo a desesperarme
Eres bella
¡No!... ¡no me mires!
Que ese rubor
A relámpago me sigue
Va conmigo y vuelve
Y en arrogancia me dice
Cuando tengo que estar alegre
Cuando tengo que estar triste
Eres bella
Tan bella
Tú sola presencia
Aclara hasta al mismo día
Sol de mi vida
Gracias a ti
El amor existe