darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Dulce despertar de tinieblas inocentes
que recaen con la pena de un nuevo
y esperado amanecer.
Es el fenecer de un gran círculo incandescente
que nació con el alba de un reciente día.
Inspirador de penumbras soñolientas,
sombras que me invaden,
que sienten el dolor de la luz
y que se alimentan del opaco vivir.
¡Sombras que se pierden en el acercamiento de fúnebres existencias!
Preciosos cristales de luz
que destellan una palpitación
que va de la mano con el despeinar
de la extrovertida luna.
¿¡Luna tienes vergüenza
o le tienes miedo a la oscuridad!?