Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Se durmió el Eco, en un momento
sin aviso,
quedó prendido de lejanía
sin adiós.
Deserto la réplica
quedo sin voz,
en un mundo de silencios
y murmullos.
Se quedó el Eco, sin respuestas
sordo,
se quedó asombrado
entre las lunas.
Deambula en sueños
buscando...
Atajos para regresar
a tu palabra.
Rosario de Cuenca Esteban