Eladio Trigo
Poeta fiel al portal
TE AGUARDARE, TE ESPERARE, OLVIDARE.
Para guarnecerme de los áridos
hábitos que amasan mis sentidos
y por el cual amanezco envuelto
con desdicha desmesurada, abriré
mi alma encarcelada, alma asfixiada
que dejara flotar sus lamentos escondidos.
Y esparcidos, dejare que vuelen
enardecidos entre la espesa bruma
imaginada por una mente desquiciada,
mente desequilibrada por momentos
pasados que, a mi lado y con reyerta
yacen cruelmente invadiendo mi
espacio, desmesuradamente.
La agonía que adorna mi espesa vida
es la tribulación que nunca busque, y
rumiando mi imprudencia navego entre
confesados anhelos con una osada
obstinación, por la cual mi desfigura
pasión, recela por esencias de aquellos
recuerdos difuminados, pero no apagados.
Libre busco una libertad que no
encuentro, pues con violencia
recorren por mis venas recelosas
y añoradas experiencias que trague
ó que deseadamente absorbí, solo por amor.
Memorias de bellos sentir, son
presencias de duros momentos
que pasean por piel, soplos de recuerdos
que no me dejan vivir, presencias
pasadas que, fotografiadas en mi ser,
viven y vivirán en mi, hasta encontrar
ó que me encuentre lo que busco,
el mismísimo sacramento, o una bella mujer.
Pero la muerte puede esperar,
pues alzare la barrera de mi gravedad,
cual clausurare mi presente dolor,
y me empapare de un nuevo ser,
donde esbozare mi aliviado sentir,
y la amare con un pecaminoso, placer.
Eladio Trigo.
08.11.06.
Para guarnecerme de los áridos
hábitos que amasan mis sentidos
y por el cual amanezco envuelto
con desdicha desmesurada, abriré
mi alma encarcelada, alma asfixiada
que dejara flotar sus lamentos escondidos.
Y esparcidos, dejare que vuelen
enardecidos entre la espesa bruma
imaginada por una mente desquiciada,
mente desequilibrada por momentos
pasados que, a mi lado y con reyerta
yacen cruelmente invadiendo mi
espacio, desmesuradamente.
La agonía que adorna mi espesa vida
es la tribulación que nunca busque, y
rumiando mi imprudencia navego entre
confesados anhelos con una osada
obstinación, por la cual mi desfigura
pasión, recela por esencias de aquellos
recuerdos difuminados, pero no apagados.
Libre busco una libertad que no
encuentro, pues con violencia
recorren por mis venas recelosas
y añoradas experiencias que trague
ó que deseadamente absorbí, solo por amor.
Memorias de bellos sentir, son
presencias de duros momentos
que pasean por piel, soplos de recuerdos
que no me dejan vivir, presencias
pasadas que, fotografiadas en mi ser,
viven y vivirán en mi, hasta encontrar
ó que me encuentre lo que busco,
el mismísimo sacramento, o una bella mujer.
Pero la muerte puede esperar,
pues alzare la barrera de mi gravedad,
cual clausurare mi presente dolor,
y me empapare de un nuevo ser,
donde esbozare mi aliviado sentir,
y la amare con un pecaminoso, placer.
Eladio Trigo.
08.11.06.