megaromance
Poeta fiel al portal
¡Grita el pueblo a toda voz!
¡Grita el pueblo por sus derechos!
Gritan algunos sin haber opinado los otros
y la marcha deviene en caos
Llueven piedras y palos a los cuerpos
Bombas lacrimógenas y hasta huevos
Madres y hasta jóvenes quieren ser escuchados
Ellas tienen hambre, ellos tienen sueños.
Y los que deberían proteger, castigan sin razón
Y el gobierno que debería acceder a los que piden
un cambio, sólo están viéndolos con animadversión.
Y los que fueron elegidos por el pueblo, se salieron
de control, y ahora les roban hasta a los pobres.
Ya que según ellos no son suficientes sus quince sueldos.
¡Grita el pueblo a toda voz!
Los niños asustados de las represalias,
se esconden en un sucio rincón,
y piensan que no verán la luz ni uno de sus sueños.
¡Gritan las madres cansadas de los altos precios!
¡Gritan los padres cansados de estar muy explotados!
Y aun los jóvenes que no se sienten seguros en las calles.
Y la protesta pacífica deviene en caos
Y los que fueron elegidos para servir,
se sirven de todas las bandejas y causan rencor.
Y los que juraron por dios y por la patria
Ya se olvidaron de dar y de orar pues nada les falta ya
Y los que deberían proteger, castigan sin razón
Y el gobierno que debería acceder a los que piden
un cambio, sólo están viéndolos con animadversión.
© todos los derechos reservados
¡Grita el pueblo por sus derechos!
Gritan algunos sin haber opinado los otros
y la marcha deviene en caos
Llueven piedras y palos a los cuerpos
Bombas lacrimógenas y hasta huevos
Madres y hasta jóvenes quieren ser escuchados
Ellas tienen hambre, ellos tienen sueños.
Y los que deberían proteger, castigan sin razón
Y el gobierno que debería acceder a los que piden
un cambio, sólo están viéndolos con animadversión.
Y los que fueron elegidos por el pueblo, se salieron
de control, y ahora les roban hasta a los pobres.
Ya que según ellos no son suficientes sus quince sueldos.
¡Grita el pueblo a toda voz!
Los niños asustados de las represalias,
se esconden en un sucio rincón,
y piensan que no verán la luz ni uno de sus sueños.
¡Gritan las madres cansadas de los altos precios!
¡Gritan los padres cansados de estar muy explotados!
Y aun los jóvenes que no se sienten seguros en las calles.
Y la protesta pacífica deviene en caos
Y los que fueron elegidos para servir,
se sirven de todas las bandejas y causan rencor.
Y los que juraron por dios y por la patria
Ya se olvidaron de dar y de orar pues nada les falta ya
Y los que deberían proteger, castigan sin razón
Y el gobierno que debería acceder a los que piden
un cambio, sólo están viéndolos con animadversión.
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