darwinsin
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi alma descansa en los brazos de la tristeza,
el silencio devora mi éter.
La angustia se lleva todo el júbilo,
se lleva mi vida,
mi cielo;
mi alma.
Un dulce dolor atosiga mis anhelos más preciados.
¡Te extraño!
Al verte mi corazón se vuelve diminuto
como el de un infante uterino.
Además late
late solo por ti.