Rafael Llamas Jimenez
Poeta veterano en el portal
Todavía recuerdo aquella tarde
aquellos besos de sal y de arena,
yo marinero triste y tu sirena
todavía pienso que fui un cobarde.
De mi pena en soledad hace alarde
tu ausencia que se esconde en mi alacena,
en la del alma y de la triste escena
de aquella llama que todavía arde.
Me haces que escriba triste y hasta sienta
el pensar que nunca debí dejarte
que mi huida de ti duele y me atormenta.
Pero nunca dejaré amor de amarte
aunque yo a mi mismo siempre me mienta
siempre en mi playa quiero recordarte.
Última edición:
::