francisco_mendez
Poeta recién llegado
Tus suspiros imaginarios
se convierten en los acordes de mi silencio.
Te miro como si estuviera
contemplando esta luna
tan callada y tan desnuda.
Soñando que mi nombre
se humedece en tu aliento.
-Me gustas tanto.-
Podrán pasar los mañanas
y convertirse en ayeres.
Con sus infiernos y sus glorias,
podrán pasar los días.
Y yo así pasare las horas...
inmerso, solo viendo tu fotografía.
Podrá pasar el tiempo.
Con sus mañanas, con sus ayeres.
Podrán pasar las noches,
con sus madrugadas con sus silencios, con sus placeres.
Y yo seguire imaginándote conmigo,
con tu calor palpitante.
Entre mi inane existencia
y mi abrazo anhelante.
Te siento aquí,
como la dulce caricia
que rompe mi silencio.
Donde germinan fantasías,
donde germinan mis sueños.
Te he visto como a esa luna,
callada,
desnuda.
Tan dispuesta a ser contemplada,
tan dispuesta a ser mi musa.
He soñado que un día
dejaras de ser un sueño
y que tu voz y tu risa
acallaran mi silencio...
Que arderá mi piel en tu fuego,
que moriré en tus ojos
y renaceré en tus besos.
Así he sobrevivido,
solo pensando
solo suponiendo.
Imaginando la caricia de tus manos,
el color de tu aroma
y el sabor de tus labios.
Y es que me gustas tanto...
que pasaría la vida tu imagen contemplando.
se convierten en los acordes de mi silencio.
Te miro como si estuviera
contemplando esta luna
tan callada y tan desnuda.
Soñando que mi nombre
se humedece en tu aliento.
-Me gustas tanto.-
Podrán pasar los mañanas
y convertirse en ayeres.
Con sus infiernos y sus glorias,
podrán pasar los días.
Y yo así pasare las horas...
inmerso, solo viendo tu fotografía.
Podrá pasar el tiempo.
Con sus mañanas, con sus ayeres.
Podrán pasar las noches,
con sus madrugadas con sus silencios, con sus placeres.
Y yo seguire imaginándote conmigo,
con tu calor palpitante.
Entre mi inane existencia
y mi abrazo anhelante.
Te siento aquí,
como la dulce caricia
que rompe mi silencio.
Donde germinan fantasías,
donde germinan mis sueños.
Te he visto como a esa luna,
callada,
desnuda.
Tan dispuesta a ser contemplada,
tan dispuesta a ser mi musa.
He soñado que un día
dejaras de ser un sueño
y que tu voz y tu risa
acallaran mi silencio...
Que arderá mi piel en tu fuego,
que moriré en tus ojos
y renaceré en tus besos.
Así he sobrevivido,
solo pensando
solo suponiendo.
Imaginando la caricia de tus manos,
el color de tu aroma
y el sabor de tus labios.
Y es que me gustas tanto...
que pasaría la vida tu imagen contemplando.