Hada
Poeta fiel al portal
Siniestro de la herida
Cada escalón, esquelética asunción de lo terrible.
Tiembla la urgencia, me golpea los cuencos vacíos
y sigue, agita el enjambre de luciérnagas en los páramos de la voz,
llega, me sostiene y no tarda en destruirme.
Yo llevo un naufragio en la frente
para burlar el dominio de los muros,
pero algo adentro se inflama.
He sido la noche, el aleteo triste de los párpados.
He sido la palabra que cae sobre la astilla.
Detrás del horizonte pretendo un corazón
y la vehemente furia de su ruina.
Cada escalón, esquelética asunción de lo terrible.
Tiembla la urgencia, me golpea los cuencos vacíos
y sigue, agita el enjambre de luciérnagas en los páramos de la voz,
llega, me sostiene y no tarda en destruirme.
Yo llevo un naufragio en la frente
para burlar el dominio de los muros,
pero algo adentro se inflama.
He sido la noche, el aleteo triste de los párpados.
He sido la palabra que cae sobre la astilla.
Detrás del horizonte pretendo un corazón
y la vehemente furia de su ruina.