Sois apenas arañazos en la tierra
abandonados al sol y la lluvia
que abrasados seréis por el estío;
el viento otoñal os poblará de hojas
y sobre vosotros caerá la nieve silenciosa.
Apenas unos días que se fue Cándido y ya
solo sois tres diminutos lodazales
que ya casi cubren las gramíneas
y alguna que otra pequeña invasora.
Ya apenas los gorriones cuidan de las semillas que albergáis,
y algún tordo de la tarde busca en vuestro vientre,
para descubrir gusanos del tiempo ¡horadando!
vuestros granulados fangos.
Y así el tiempo desdibuja vuestro rostro
como un mar infantil una faz en la arena.
Y así va le eternidad erosionando
la última huella sobre la tierra
de un hombre bueno y sabio,
amable pasajero en el tranvía del mundo.
abandonados al sol y la lluvia
que abrasados seréis por el estío;
el viento otoñal os poblará de hojas
y sobre vosotros caerá la nieve silenciosa.
Apenas unos días que se fue Cándido y ya
solo sois tres diminutos lodazales
que ya casi cubren las gramíneas
y alguna que otra pequeña invasora.
Ya apenas los gorriones cuidan de las semillas que albergáis,
y algún tordo de la tarde busca en vuestro vientre,
para descubrir gusanos del tiempo ¡horadando!
vuestros granulados fangos.
Y así el tiempo desdibuja vuestro rostro
como un mar infantil una faz en la arena.
Y así va le eternidad erosionando
la última huella sobre la tierra
de un hombre bueno y sabio,
amable pasajero en el tranvía del mundo.