Pablo Alonso
Poeta asiduo al portal
Tantos peldaños,
tantas cuestas me separan,
intento ir caminando
atravesando frías montañas.
Aprendo a diario
y escucho los mormullos
de una fría y cruel vida
que termina, que se acaba.
Es tan frágil este cuerpo
y caduca esta hazaña,
efímeros los días
a veces sin calor y sin esperanza.
Incertidumbre es lo que tengo
y siembro rosas de dudas
pues no hay mayor agonía
que sentir mis entrañas duras
Tanto ruego, ¿será escuchado?
tanta súplica, ¿oída?,
no veo más allá de mi vida,
esta que me tiene trastornado.
Mi conciencia supe calmar
en tardes y noches serenas
y sin embargo siempre hay pena
que nunca para de llorar.
Pues ya lo he dicho antes:
que nací y moriré, sin duda,
y entre mis manos tanta basura
de lo que omití ignorante.
Todo se enfriará, despacio,
con este delirio me apago
un día me encendí, es claro,
pero en otro seguro tengo el ocaso.
tantas cuestas me separan,
intento ir caminando
atravesando frías montañas.
Aprendo a diario
y escucho los mormullos
de una fría y cruel vida
que termina, que se acaba.
Es tan frágil este cuerpo
y caduca esta hazaña,
efímeros los días
a veces sin calor y sin esperanza.
Incertidumbre es lo que tengo
y siembro rosas de dudas
pues no hay mayor agonía
que sentir mis entrañas duras
Tanto ruego, ¿será escuchado?
tanta súplica, ¿oída?,
no veo más allá de mi vida,
esta que me tiene trastornado.
Mi conciencia supe calmar
en tardes y noches serenas
y sin embargo siempre hay pena
que nunca para de llorar.
Pues ya lo he dicho antes:
que nací y moriré, sin duda,
y entre mis manos tanta basura
de lo que omití ignorante.
Todo se enfriará, despacio,
con este delirio me apago
un día me encendí, es claro,
pero en otro seguro tengo el ocaso.