AMOR IMPOSIBLE O ATREVERSE A SALTAR
Dijeron amor imposible
los que no se atrevieron a amar.
La luz me expande
y entro en la dimensión del tiempo suspendido,
de los espacios infinitos,
de las realidades eternas.
Respiro lentamente,
se me llena el pecho de estrellas
y mi corazón emprende un vuelo
anclado a la tierra
adonde el alma le lleva.
Mi espíritu desenjaulado
traspasa la frontera de la tierra,
vive en la inmensidad de lo inmenso,
llena todo el espacio,
no deja hueco.
Y respiro.
Y me vacío.
Sensación de plenitud
fuera del tiempo,
el reloj sólo marca en sus manecillas lo eterno.
Mi cuerpo, liviano, se olvida de sí mismo
y no suena. Silencio.
Y respiro.
Y me lleno.
Sentimiento que no busca nombre.
Emoción serena.
Quietud a la velocidad de las estrellas.
Una velocidad endiablada
y a la vez quieta.
Respiro blanco y oro,
sonrío más allá de mis ojos y mi boca,
sonrío con todo el cuerpo,
con el cuerpo que no siento,
y nuestras almas se encuentran.
¡El espíritu del que amo!
¡Mi vacuidad llena de luz!
¡Es él, respirando el infinito!
Me transformo,
el amor me hace tomar conciencia
de lo grande que es
una pequeña estrella.
Nada le pido a mi amante,
ni le pido que me ame,
ni siquiera que me quiera.
El amor es el espacio de todo lo posible;
el tiempo del no tiempo.
Que el corazón no envejezca.
Donde la razón no estuvo
porque allí no van las cabezas.
Es la Mente la única que vuela
y descubre el abismo plateado
donde te pierdes y te encuentras.
No hay amor imposible.
Hay mucho vértigo.
Dijeron amor imposible
los que no se atrevieron a amar.
La luz me expande
y entro en la dimensión del tiempo suspendido,
de los espacios infinitos,
de las realidades eternas.
Respiro lentamente,
se me llena el pecho de estrellas
y mi corazón emprende un vuelo
anclado a la tierra
adonde el alma le lleva.
Mi espíritu desenjaulado
traspasa la frontera de la tierra,
vive en la inmensidad de lo inmenso,
llena todo el espacio,
no deja hueco.
Y respiro.
Y me vacío.
Sensación de plenitud
fuera del tiempo,
el reloj sólo marca en sus manecillas lo eterno.
Mi cuerpo, liviano, se olvida de sí mismo
y no suena. Silencio.
Y respiro.
Y me lleno.
Sentimiento que no busca nombre.
Emoción serena.
Quietud a la velocidad de las estrellas.
Una velocidad endiablada
y a la vez quieta.
Respiro blanco y oro,
sonrío más allá de mis ojos y mi boca,
sonrío con todo el cuerpo,
con el cuerpo que no siento,
y nuestras almas se encuentran.
¡El espíritu del que amo!
¡Mi vacuidad llena de luz!
¡Es él, respirando el infinito!
Me transformo,
el amor me hace tomar conciencia
de lo grande que es
una pequeña estrella.
Nada le pido a mi amante,
ni le pido que me ame,
ni siquiera que me quiera.
El amor es el espacio de todo lo posible;
el tiempo del no tiempo.
Que el corazón no envejezca.
Donde la razón no estuvo
porque allí no van las cabezas.
Es la Mente la única que vuela
y descubre el abismo plateado
donde te pierdes y te encuentras.
No hay amor imposible.
Hay mucho vértigo.
Última edición por un moderador: