Rafael Llamas Jimenez
Poeta veterano en el portal
Lo sé, soy débil, no me lo repitas.
Pero quiero decirte que mi debilidad
es mi fuerte de vida.
Si tengo que llorar lloro,
si me emociona una flor, lo digo.
Si me gustan unos ojos suspiro.
Y créeme, ¡Tú no sabes como vivo!
No dejo pasar ni un detalle, de los sencillos.
De los que alimentan el alma,
el espíritu,
los riego cada día, los cultivo.
No me gustan las grandes cosas,
no las necesito. Soy un hombre,
muy sencillo.
Débil, que si, que ya me lo has dicho.
Pero quiero advertirte,
soy capaz de besar el pétalo de una flor
y ponerme delante de una fiera,
la valentía del valiente llega
hasta donde la cobardía del cobarde quiera.
No tiene nada que ver,
ser valiente con sentir,
que la vida son tres días
y yo los quiero vivir,
regalando el amor, que la vida me da a mí.
Que me importan las personas
muchos más que las cosas,
prefiero un poema junto al mar
y un buen ramos de rosas,
que una vida superficial
llena de lujosas cosas.
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