ricardinalgra
Poeta que considera el portal su segunda casa
La cura no hallo
al dolor que llega
de este amor perdido
extraviado hundido
más bajo que el suelo
tirando hacia abajo
lo que en mí había erguido
y hoy es desconsuelo.
Hasta se ha llevado
lejos al olvido
los momentos gratos
que me han ofrecido
sortilegios, magias,
estrellas y fuego
haciéndolos más grandes,
fantásticos... y ajenos.
Este amor, amor
brillará por siempre
desde la distancia
impalpable, irreal
en el recuerdo vivo
de las cosas muertas...
Ahora veo alejado
este amor perdido
de lágrimas nuevas
y noches en vela
con la herida abierta
y un mudo lamento
que a nadie le mella
su sordera neutra.
Consuelo no tiene
ni tiene atenuantes
la opresión cerrada
la aplastante pena
los días sin mañana
el hueco de ausencia
por el que se ha ido
este amor perdido
Este amor, amor
brillará por siempre
desde la distancia
impalpable, irreal
en el recuerdo vivo
de las cosas muertas...
al dolor que llega
de este amor perdido
extraviado hundido
más bajo que el suelo
tirando hacia abajo
lo que en mí había erguido
y hoy es desconsuelo.
Hasta se ha llevado
lejos al olvido
los momentos gratos
que me han ofrecido
sortilegios, magias,
estrellas y fuego
haciéndolos más grandes,
fantásticos... y ajenos.
Este amor, amor
brillará por siempre
desde la distancia
impalpable, irreal
en el recuerdo vivo
de las cosas muertas...
Ahora veo alejado
este amor perdido
de lágrimas nuevas
y noches en vela
con la herida abierta
y un mudo lamento
que a nadie le mella
su sordera neutra.
Consuelo no tiene
ni tiene atenuantes
la opresión cerrada
la aplastante pena
los días sin mañana
el hueco de ausencia
por el que se ha ido
este amor perdido
Este amor, amor
brillará por siempre
desde la distancia
impalpable, irreal
en el recuerdo vivo
de las cosas muertas...
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