Quinto Brena
Poeta adicto al portal
Te ví ese día,
esa mañana,
como un ángel caido transmutado en mujer.
Veneno que trasnocha,
renacida de sábanas impías,
Y además viene el roimiento
la maquinacion del desamor
los sentimientos fracturados,
inutilizados como misil en la paz
o abrazo en la guerra.
No me ablandó entonces tu expresión despoblada,
ni a ti mi sombra por el mundo buscando el antídoto
a la elevación de tus pechos,
indiferente a posar el último o primer beso,
al rompimiento o la reestructuración,
restultando en un infructuoso secamiento de pestañas.
Y entonces te lloré,
te lloro todavía,
me derrumbo
me destrozo como una galaxia;
y no te busco más en lo cotidiano
o lo inusual.
esa mañana,
como un ángel caido transmutado en mujer.
Veneno que trasnocha,
renacida de sábanas impías,
Y además viene el roimiento
la maquinacion del desamor
los sentimientos fracturados,
inutilizados como misil en la paz
o abrazo en la guerra.
No me ablandó entonces tu expresión despoblada,
ni a ti mi sombra por el mundo buscando el antídoto
a la elevación de tus pechos,
indiferente a posar el último o primer beso,
al rompimiento o la reestructuración,
restultando en un infructuoso secamiento de pestañas.
Y entonces te lloré,
te lloro todavía,
me derrumbo
me destrozo como una galaxia;
y no te busco más en lo cotidiano
o lo inusual.
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