Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tengo el alma
Tengo el alma
salpicada de recuerdos,
infinitos
como la mente y la luz.
El pasado
es mi guía, me acompaña.
En la orilla
me señala norte y sur.
Tengo el alma
toda llena de amapolas,
son tus besos
que se cuelan por mi piel
y se pierden
muy adentro de la fibras
incontables
de mi espíritu y mi ser.
Tengo el alma
aburrida de rutina,
pero encuentro
en tus ojos libertad.
Ellos saben
contemplarme como niños
y al hallarlos
yo me encuentro con el mar.
Tengo el alma
atrapada en mil sonrisas,
me conducen
al paraíso de tu amor.
Cada noche
a tu lado es sortilegio
de ternuras
que iluminan mi ilusión.
Tengo el alma
salpicada de recuerdos,
infinitos
como la mente y la luz.
El pasado
es mi guía, me acompaña.
En la orilla
me señala norte y sur.
Tengo el alma
toda llena de amapolas,
son tus besos
que se cuelan por mi piel
y se pierden
muy adentro de la fibras
incontables
de mi espíritu y mi ser.
Tengo el alma
aburrida de rutina,
pero encuentro
en tus ojos libertad.
Ellos saben
contemplarme como niños
y al hallarlos
yo me encuentro con el mar.
Tengo el alma
atrapada en mil sonrisas,
me conducen
al paraíso de tu amor.
Cada noche
a tu lado es sortilegio
de ternuras
que iluminan mi ilusión.
Fabiana Piceda
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