Samuel17993
Poeta que considera el portal su segunda casa
Frente al marco de tu puerta
Estoy en el umbral,
Estoy en el umbral,
De tu puerta,
Con el deseo manchando
Mis manos, con las que toco
La áspera madera
De tu puerta. Estoy en umbral
De tu puerta
Con la oscuridad tocando
Mis manos, con las que mancho
La áspera locura
De tu puerta.
Espero, con los ojos
En lágrimas
En trance, esperándote,
En mi meditación,
Abandonado
Frente a tu puerta.
Me agarro fuerte
Y noto que mis manos
-cansadas- ceden,
Y espero que vengas
-yo cansado- sin más a salvarme
Y sé que todo es un sueño.
Hoy, en esta noche,
Que es cuando escribo,
Noto que lo hago,
Por fin, con ganas,
Porque mi corazón –herido-
Sangra por tus flechas –en mis heridas-.
Y escribo
Para hablar, hablarme,
Con mi subconsciente,
Con mi alma destrozada,
-por dentro-
Contigo, pero no estás.
Y escribo
Para creer, creerme
Que tú estás a mi lado,
Que tú estás al lado,
Pero estás a mil kilómetros de quererme,
Pero no me deseas.
No sirve
De nada
Escribir,
Cuando no leerás esto,
Cuando no servirá para nada,
Pues no estás tras la puerta.
Tras la puerta.
No sé; ¿Qué
Habrá? No lo sé.
Muchos no(e)s sin nosotros,
Sólo eso. Miro
A otra y te veo –al lado, a mi costado-
¡Maldita puerta!
Yo la miro y ella
Me mira, y te miro;
Jugando con ella, mirándote a ti,
A los lados: pasado y futuro.
Pero temo el futuro. Temo abrir la puerta.
“La lucecita que enciende los sueños locos”
Fito y Fitipaldis
Álbum: Los sueños locos
Canción: Al mar
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